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¿Cómo evitar entrar en conflicto con un agresor?

¿Cómo evitar entrar en conflicto con un agresor?

Evitar entrar en conflicto con un agresor

La mayoría de las personas se encuentra con gente conflictiva y hostil en algunos momentos de la vida. Estos individuos pueden existir en la esfera personal o en el entorno profesional. 

En la superficie, pueden parecer dominantes, exigentes o incluso abusivos. Sin embargo, con un acercamiento astuto y una comunicación asertiva, se puede convertir la agresión en cooperación, y la coacción en respeto.

Las razones para un comportamiento confrontacional y hostil injustificado son muchas y a menudo complejas. Las causas pueden incluir, entre otras, la ira patológica, la hiper agresión, la intimidación patológica, la ira narcisista, el trastorno de estrés postraumático, el trauma cerebral, el abuso de sustancias y las crisis vitales. 

En algunos casos es sólo una persona normal que tiene un mal día. En otros, puede que se esté tratando con un sociópata o un psicópata.

Independientemente de la razón, es importante responder de forma proactiva y efectiva cuando los derechos, intereses y seguridad están en juego. 

A continuación se presentan varias claves para tratar con gente conflictiva y hostil, sin embargo, no todas estas ideas pueden aplicarse a la situación particular. Simplemente se debe utilizar lo que funciona.

Mantenerse seguro

La prioridad más importante frente a un individuo conflictivo y hostil es protegerse a sí mismo. Si no se siente cómodo con una situación, es mejor irse o retirarse.  

También se puede buscar ayuda y apoyo si es necesario y en caso extremo, contactar con las fuerzas del orden si es necesario. 

No obstante, si se decide tratar con el agresor, se deben considerar las siguientes habilidades y estrategias.

Mantener la  distancia y las opciones abiertas

No vale la pena tratar con los individuos conflictivos y hostiles, porque el tiempo es valioso, la felicidad y bienestar son importantes. Por ello, a menos que haya algo trascendente en juego, no hay que gastar tiempo y esfuerzo tratando de lidiar con una persona que está negativamente atrincherada. 

Tanto si se trata de un conductor enfadado, un pariente prepotente o un supervisor dominante, por ello, se debe mantener una distancia saludable y evitar el compromiso a menos que sea absolutamente necesario.

Hay momentos en los que se puede sentir atrapado con una persona muy difícil, y no hay salida. En estas situaciones se debe respirar profundo y evitar engancharse en el conflicto asumiendo una actitud neutra buscando evitar ser afectado/a. 

También se puede consultar con amigos de confianza y asesores sobre diferentes cursos de acción, con el bienestar personal como prioridad número uno. Nunca se está atascado a menos que la persona conflictiva logre su propósito. Por ello, se deben mantener las  opciones abiertas.

¿Cómo evitar entrar en conflicto con un agresor?

Mantener la calma y evitar la escalada

Una de las características más comunes de los individuos conflictivos y hostiles es que proyectan su agresión para presionar los botones y mantener a la persona que han tomado para la agresión  fuera de balance. Haciendo esto, crean una ventaja de la cual pueden explotar las debilidades del otro. 

Si se exige tratar con un individuo difícil, una de las reglas más importantes es mantener la calma. Cuanto menos se reaccione a las provocaciones, más se puede usar el mejor juicio para manejar la situación.

Cuando se sienta molesto o desafiado por alguien, antes de decir o hacer algo de lo que pueda arrepentirse más tarde, se debe respirar profundamente y contar lentamente hasta diez. En muchos casos, cuando se llegue a diez, se habrá recuperado la compostura y se habrá encontrado una mejor respuesta al problema. 

De este modo se podrá reducir en lugar de exacerbar el conflicto. Si todavía se está molesto después de contar hasta diez, tomarse un tiempo, si es posible, y volver a examinar el tema después de que se haya calmado. 

Si es necesario, usar frases como este no es un buen momento para hablar o la expresión es mejor tratar el problema después de que se haya conseguido la calma para ganar tiempo. Al mantener el autocontrol, se obtiene más poder para manejar la situación.

Despersonalizar y pasar de reactivo a proactivo

No hay que tomarse nada como algo personal.  Lo que los demás dicen y hacen es una proyección de su propia realidad. Cuando se es inmune a las opiniones y acciones de los demás, no se  será víctima de un sufrimiento innecesario.

Ser conscientes de la naturaleza de las personas conflictivas y hostiles puede ayudar a despersonalizar la situación, y pasar de ser reactivos a proactivos. Una forma efectiva de despersonalizar es ponerse en el lugar de la otra persona, aunque sea por un momento.  

Para estar seguros, las declaraciones de empatía no excusan el comportamiento agresivo. El punto es recordarse a sí mismo que la mayoría de las personas crónicamente conflictivas y hostiles sufren en su interior, y ser consciente de sus luchas puede ayudar a manejarlas con más desapego y ecuanimidad.

Conocer los derechos humanos fundamentales

Una idea crucial que hay que tener en cuenta cuando se trata de una persona difícil es conocer los derechos y reconocer cuando se están violando.

Mientras no se dañe a otros, se tiene derecho a defenderse y a defender los derechos propios. Por otro lado, si se perjudica a otros, se pueden perder estos derechos. 

A continuación, algunos de los derechos humanos fundamentales: El derecho a ser tratado con respeto. Se tiene derecho a expresar los sentimientos, opiniones y deseos. También la persona tiene derecho a establecer sus propias prioridades.

Igualmente, la persona tiene derecho a decir no sin sentirse culpable. Se tiene derecho a obtener lo que se paga,  derecho a tener opiniones diferentes a las de los demás. Derecho a cuidarse y protegerse de ser amenazado física, mental o emocionalmente.

Las personas tienen además el derecho a  crear su propia vida feliz y saludable. Por lo tanto, los Derechos Humanos Fundamentales están basados en la Declaración Universal de los Derechos Humanos de las Naciones Unidas, las leyes de muchas naciones democráticas que protegen contra el abuso, la explotación y el fraude, y, si se reside en los Estados Unidos, las personas están protegidas por la Constitución y la Declaración de Derechos de los Estados Unidos.

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